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by Gretchen Robleto




El Presidente del FIDA explica la
importancia de un almacenamiento y elaboración
 adecuados para aumentar el valor de mercado
 de la producción en Nicaragua.
Kanayo F. Nwanze, Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), viajó  a la República de Nicaragua,  entre el 13 y 16 de julio para visitar emprendimientos rurales basados en cultivo y comercialización de hortalizas, cooperativas de granja porcina, café y aceite de coco, este último en Laguna de Perlas, Región Autónoma del Atlántico Sur de Nicaragua (RAAS). 

En Nicaragua, Nwanze  constató los progresos realizados en la esfera del desarrollo rural y reducción de la pobreza. Durante su visita  a la zona norte y la Costa Caribe, el Presidente del FIDA se reunió con emprendedores rurales, la mayoría mujeres, a quienes el FIDA ha apoyado mediante proyectos de desarrollo productivo, como estrategia para luchar contra la pobreza. En la visita también participó Josefina Stubbs, Directora del FIDA para  América Latina y el Caribe.

El Presidente del FIDA fue acompañado por el Vicecanciller de Nicaragua, Valdrack Jaentschke; la Ministra de Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa, María Antonieta Machado y el  Ministro Agropecuario, Edward Centeno.

 “Lo he visto en distintas comunidades rurales de todo el mundo, tanto de  América Latina como de África y Asia:  si queremos  comunidades que prosperen, debemos invertir en las mujeres rurales, porque una vez que la mujer rural está empoderada económica y financieramente, hay una inversión en la comunidad y la comunidad se transforma. Las mujeres rurales son mejores administradoras de recursos, tanto financieros  como ambientales;  ellas reinvierten en sus familias, en la educación de sus hijos y la nutrición. Sus hijos pueden ir  a la escuela y su desempeño mejora y la comunidad se desarrolla”, destacó el Presidente del FIDA durante una reunión con mujeres miembros de la cooperativa “Amor y Esperanza”, compuesta  por 116 mujeres de Terrabona y Ciudad Darío y la Cooperativa Leila López, formada por 158 mujeres de Sébaco y San Isidro (norte de Nicaragua).

Consuelo Velásquez, Presidenta de la cooperativa “Amor y Esperanza”, dijo a Nwanze: “Antes éramos productoras, ahora decimos que somos empresarias”. Durante un recorrido por la granja porcina de la cooperativa, Velásquez explicó a los medios de comunicación que “el principio de la cooperativa es ser solidarias  entre las mujeres, nadie quiere hacerse rico, pero sí salir de la pobreza y ayudar al crecimiento del país”.

Velásquez es madre de 3 hijos. “Mi hija no podía estudiar porque no había  posibilidades, los ingresos (los  que le generan la granja porcina) me ayudan a que mi hija pueda seguir sus estudios, me beneficia porque estos ingresos ayudan a ser libres,  son  parte del enfoque de género porque me ayudan a liberarme, no es sólo estar en la casa. Muchas mujeres dicen que no trabajan pero en realidad hacen un montón de trabajo en la casa”, explicó la Presidenta de la cooperativa Amor y Esperanza. 

Por su parte, el Presidente del FIDA manifestó: “Estoy muy complacido de ver que el FIDA participa en este proyecto de desarrollo rural, porque creemos que el desarrollo rural es central para el desarrollo  y la seguridad nacionales. Queremos que los jóvenes vuelvan al espacio rural y no solamente que emigren a Managua, sino que puedan contribuir al desarrollo de su espacio rural. Pero para que esto suceda el Gobierno debe invertir en infraestructuras, caminos, electricidad, escuelas, servicios de salud, servicios sociales y  agua (de modo que ustedes encuentren las condiciones adecuadas para invertir en sus empresas).  Eso es lo que la población rural quiere”.


Durante su viaje por el norte de Nicaragua, el Presidente del FIDA visitó una planta procesadora de hortalizas en Sébaco, Matagalpa, donde miembros de la cooperativa COOPRAHORT compartieron sus experiencias. Años atrás sufrían pérdidas económicas debido a  la  falta de infraestructura adecuada por lo que, al tener urgencia de vender su producción,  el intermediario les compraba su producción a precio muy bajo y se quedaba con la mayor parte de la ganancia de la venta.  Ahora, en cambio, mediante el equipamiento con el que cuentan los productores, la producción de cebolla tiene 4 meses más de vida útil, y por lo tanto no hay urgencia por vender. Sus ganancias se han incrementado en más del 100%.  La cooperativa integra a productores de Terrabona, Ciudad Darío y Sébaco, 251 mujeres y 90 hombres.

“Nada da más satisfacción, señor alcalde,  que poder observar experiencias exitosas que están siendo apoyadas por el FIDA”, manifestó el Presidente del FIDA al alcalde de Matagalpa, Sadrach Zeledón.

La misión del FIDA y la delegación gubernamental también visitaron la Cooperativa Solidaridad R.L, en Matagalpa, donde se acopia el café de los socios, quienes cultivan el grano a 1,300 de metros de altura sobre el nivel del mar.  Dicha cooperativa produce café gourmet para exportación.

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